martes, 11 de noviembre de 2014

Lugar, hora y gente adecuada

Estar en el lugar correcto y a la hora indicada para así encontrarse con la oportunidad esperada, no es cuestión de suerte. No se trata de ir por la vida y si tenemos suerte nos irá bien. Probablemente has escuchado muchas historias de personas que por estar en el lugar correcto y a la hora indicada, obtuvieron la oportunidad que estaban esperando o incluso mejor de lo que imaginaron. Pero más que mera "suerte" esto es el resultado de hacer las cosas bien, de luchar y levantarse todos los días con ganas de triunfar, y más que tener intenciones, es cuestión de acciones. Es decir, si yo quiero sembrar manzanas simplemente voy al campo o a donde tengo unas cuantas hectáreas y antes de poner las semillas tengo que limpiar la tierra, si hay maleza o cualquier yerba que pueda entorpecer el buen crecimiento de mi sembradío, debo arrancarlas, después de limpiar la tierra, me toca abonarla y elegir las mejores semillas para que las plantas que vengan sean grandes y frondosas, luego de elegir las semillas, es hora de sembrarlas, regarlas todos los días, no permitir que ninguna maleza las dañe impidiendo su crecimiento. En fin, cuidarlas hasta que den frutos y esperar el momento perfecto en que estos frutos estén maduros para así disfrutar de su delicioso sabor. Y todo esto será posible gracias al esfuerzo de limpiar, plantar y cuidar, del mismo modo tenemos que cuidar nuestros sueños. Lo primero que debemos tener en cuenta es: Saber qué queremos, cómo lo queremos y en dónde lo queremos. Luego viene la parte de limpiar, la cual consiste en eliminar lo que sabemos que entorpece nuestro camino: la pereza, la indisciplina, la gente negativa o tóxica. Siendo realistas, pero sin llegar a ser pesimistas, después nos toca empezar a trabajar dando pequeños pasos todos los días en pro de lo que anhelamos y viviendo un día a la vez. Puede que en ciertos momentos sintamos que estamos subiendo una montaña donde la cima esta un tanto alta, es ahí cuando más tenemos que creer y seguir luchando, porque justo es cuando la semilla empieza a germinar, luchando por brotar de la tierra y hacerse ver. Hasta que un día gracias a la fe, paciencia y esfuerzo empleado, veremos el éxito es nuestro inequívoco destino, ya que la constancia es la que nos hace llegar a la meta creando las conexiones necesarias para que una cosa lleve a la otra y así sucesivamente. La vida siempre es un constante cambio, esto es lo que la hace compleja, diferente y divertida, estos cambios y situaciones incómodas, son las que nos entrenan para los retos que vendrán más adelante. Por eso, cada reto será una nueva experiencia que exigirá más de nosotros y esta es la mejor muestra de que estamos avanzando.


Ésto hará que estemos en el lugar correcto, a la hora indicada y con las personas adecuadas.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario