martes, 31 de marzo de 2015

Viviendo entre Rejas


  Pasé mucho tiempo viviendo en un castillo grande y cómodo. Allí me sentía segura, tanto, que lo había hecho mi hogar. Cuando miraba por la ventana se veía un jardín hermoso con muchos caminos, cada camino conducía a un final incierto e inesperado, nada comparado al final que me esperaba en mi lugar seguro en el mundo; allí no había sobresaltos y mucho menos finales inesperados, aunque había veces en las que podía sentir que se tambaleaba un poco, pero estaba tan acostumbrada a estar allí que no le dí importancia. Cada vez que me paraba junto a la ventana a observar el jardín, sentía unas profundas ganas de salir de allí, pero siempre que veía la puerta pensaba que sería muy difícil casi imposible abrirla, esa puerta se veía pesada y cerrada con llave, el abrirla no sería un trabajo fácil y si lograba abrirla con lo pesada que se veía el moverla sería un imposible, hasta que un día el viento sopló fuertemente haciendo tambalear todo a mi alrededor; estaba acostumbrada a que el viento soplara y moviera todo un poco, pero esta vez fue diferente, este viento sacudió por completo mi mundo, todo alrededor empezó a derrumbarse. siempre crei que las colunnas que sostenian mi castillo eran de acero, cuando en realidad eran de cristal, de un momento a otro, el piso empezó a sentirse frágil e inestable, solo había una salida: la puerta. Si quería mantenerme con vida, tenía que abrirla, no podía creer que mi lugar seguro en el mundo se estuviera desmoronando frente a mis ojos, este sitio que siempre me pareció estable, estaba mostrándome su verdadera cara, aquello no era más que una pequeña jaula inestable a la cual estaba acostumbrada a vivir. Los vientos que soplaron con fuerza, me obligaron a halar de ella, cuando salí de allí la sorpresa fue enorme, el cerrojo nunca había sido asegurado, la puerta siempre estubo abierta, solo que no lo había visto.  siempre pensé que salir de allí sería muy difícil, que tal vez nunca lo lograría, pero la fuerte tormenta no me dio opciones: o la abría, o moría. Cuando voltee a verla en realidad, no era tan grande como yo creía, la puerta era más liviana de lo que había imaginado. Y una vez afuera lo supe, supe que ya nunca más podría vivir entre rejas, mi mundo había cambiado, porque mi mente se habia abierto, he hizo que abriera mis ojos a lo abstracto.
Creí que sabía... pero entre más conozco, más descubro que me falta por conocer, entre más camino, más descubro que me falta por andar y entre más veo, más me sorprendo.

lunes, 23 de marzo de 2015

Manten el Rumbo

 

 Una vez que haz identificado tu pasión, toca mantener el rumbo. Y lo mejor es empezar a andar, porque el andar te ira enseñando lo que tienes que aprender y a su vez te dará las herramientas que necesitas para avanzar. Cuando te mantienes haciendo lo que mas te gusta los problemas que suelen llegar con cada desafío, en vez de derrumbar tu animo te impulsan a continuar; porque la llama de la pasión que arde dentro de ti esta presente en cada cosa que haces, tanto al acostarte como al despertarte; de pronto lo que al principio no tenia sentido empieza a tenerlo, y descubres que algo en ti cambió. Tu mente se abrió a algo nuevo cambiando tu mundo por completo. Albert Eistein dijo: "cuando una mente se abre a una nueva idea mas nunca vuelve a su tamaño original" mantener el rumbo hará que tu mente se habrá cada día más, llevandote a lugares que nunca imaginaste explorar, cambiando tu forma de hablar, haciendo notorio lo que antes a pesar de estar frente a tus ojos pasaba desapercibido, empezaras a descubrir todo el potencial que tenias dentro de ti sin explorar, lo que hará que tengas algo para decir y cuando alguien tiene algo que decir y sabe como expresarlo el mundo no puede resistir el pararse a escucharlo. Por eso el mantenerte haciendo lo que más te gusta es fundamental cuando tu mente se ha abierto a una nueva idea.

domingo, 22 de marzo de 2015

Exposición y reacción

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  La brisa sopla fuertemente, las nubes no dejan ver el sol radiante que se oculta detrás de ellas. El trópico y su cálido mar se despidieron con un hasta pronto, el mediterráneo dijo hola y la voz de los que apuestan por un mejor mañana sigue luchando por ser escuchada, mientras un suéter naranja me presta abrigo una mochila liviana me facilita el viaje y la calidez de estar apuntando a la dirección correcta me respalda, disipando el miedo y dándome resistencia. El vivir un día a la vez se ha vuelto una filosofía de vida, el riesgo y la aventura los mejores aliados; y aunque las nubes siguen luciendo un poco opacas, el radiante sol que muy pronto traerá el verano dejara ver su esplendor, un nuevo reto empezará exponiendome a lo desconocido y provocando reacciones que harán interesante el camino y al mismo tiempo seguirán mostrándome quien soy.

miércoles, 4 de marzo de 2015

un granito de arena

Todo ser humano tiene el deber de aportar un granito de arena para hacer de este mundo un mejor lugar para vivir; mas que querer realizar una buena acción el aportar un grano de arena es una obligación que debemos asumir ante la vida, para de este modo agradecer el hecho de vivir. Entonces la pregunta a hacer es: ¿eres de los que se quejan cuando hay que hacer algo extra de lo acostumbrado o eres de los que preguntan qué puedes aportar? Y cuando tienes que hacer algo más, tu entusiasmo es causado por lo qué puedes obtener a cambio ó tu alegría se baza en que aunque no recibas nada a cambio, el simple hecho de hacer un bien y pintar una sonrisa en la cara de otros se traduce en tu mayor recompensa. Es tan sencillo como que puedes optar entre: la insastifacion de sentir que no estas dando lo suficiente y que deberías dar un poco más ó buscar solo tu propio bien. Por eso, un granito de arena de cada uno de nosotros es lo que necesita este mundo para que sea un sitio mejor en donde quepamos todos; sin importar la religión, raza, condición social
o económica de la cual pertenezcamos; ya que nuestro común denominador sigue siendo el de ser humanos y como parte de la humanidad deberíamos reflexionar en que tal vez es el momento de hacer como el niño que al ver las estrellas de mar muriendo en la arena las recogía una a una arrojándolas de nuevo al mar y cuando un hombre mayor que lo observaba le preguntó: ¿qué hacia perdiendo así el tiempo? porque la costa estaba llena de esa especie y por salvar a unas cuantas no haría ninguna diferencia entre las miles que morirían a orillas de la playa; a lo que el niño contesto: es cierto, no las podré salvar a todas, pero para ésta que tengo en mi mano si haré la diferencia y la arrojó al mar con toda la fuerza que pudo. Sólo digo que quizás es hora de ver a nuestro alrededor y fijarnos en dónde hay necesidad ¿qué falta a tu alrededor? Creéme, por mas mal que la pasemos a veces en la vida, siempre hay alguien que la esta pasando peor, alguien que necesita de nuestra ayuda, así no lo diga con palabras; hay veces en la que las condiciones gritan lo que las palabras silencian. Y como parte de la humanidad a la que pertenenecemos es nuestro deber el ayudarnos unos a otros.
Por mi parte, este es mi granito de arena y aunque no trabajo en las Naciones Unidas y tampoco pertenezco a una ONG, cada día despierto con el sueño de que al hacer lo que más amo, tal vez este aportando algo que vale la pena y aunque al igual que el niño no puedo salvar a todas las estrellas, el saber que para algunas, si estoy haciendo la diferencia es lo que me mantiene fuerte ante cualquier adversidad que pueda presentarse, porque solo ayudando al prójimo descubrimos nuestra propia riqueza y a su vez esto hace que veamos desde otra óptica nuestros problemas, cualquiera que estos sean. Entonces nos daremos cuenta que mas que ayudar a otros, lo que en realidad estamos haciendo, es ayudándonos a nosotros mismos.

miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Qué harías si no tuvieras miedo?


Cuando dejas el miedo de lado, sientes que tus más grandes deseos pueden convertirse en realidad. Cuando el miedo deja de ser un obstáculo, empiezas a creer en ti. ¿Alguna vez te has hecho esa pregunta? ¿Qué harías si no tuviera miedo? Solo piensa un momento en esto, y hazte esta pregunta. ¿Qué harías si no tuvieras nada que perder?

Cuando el miedo domina tu vida, tu zona de confort es el mejor lugar para vivir, porque ahí te sientes seguro y salvo. Al mismo tiempo dejas de hacer todas las cosas que te desafían a ser mejor, los días te parecen cada vez más largos y la vida permanece estática.

Y si te preguntas: ¿Cómo hago para que en vez de que este sentimiento me domine, sea yo el que lo domine a el? Yo puedo decir que la mejor forma de dominar el miedo es haciendo todo lo que tienes que hacer incluso sintiendo miedo. Que con qué derecho lo digo, con el derecho que me da el haber pasado gran parte de mi vida con miedo, detenida en mi zona de confort, con muchos deseos de hacer cosas nuevas y diferentes, pero sin tomar ningún riesgo y sin planificar nada para provocar un cambio; hasta que un día, cansada de obtener siempre los mismos resultados, me pregunté: ¿Por qué nada en mi vida cambia, y todo sigue igual? admito que no fue un ejercicio fácil porque literalmente tuve que verme al espejo y preguntarme qué era lo que me estaba deteniendo. La respuesta que mi propio ser me grito fue: no estas asumiendo riesgos, por eso siempre obtienes los mismo resultados porque siempre haces lo mismo. Luego me pregunté: ¿por qué siempre hago lo mismo si es más que evidente que no da resultado? fue ahí cuando obtuve la más clara de las respuestas: ¡porque tienes miedo! por miedo es que te has perdido de mucho. Miedo a que las cosas me salieran de un modo diferente a lo que había pensado, haciéndome fracasar. Admito que lo que más me intimidaba era pensar de que si la equivocación era muy grande, todos se darían cuenta y quedaría en completo ridículo; justo ahí entendí que el peor ridículo es aquel que no se hace, porque es mejor hacer el ridículo haciendo algo, a que por miedo al ridículo no hagamos nada, quedándonos así con mil preguntas de lo que pudimos haber logrado si tan solo...

Eso me llevó a descubrir que aunque tengas muchos sueños e ilusiones, sino crees en ti lo suficiente como para actuar, corres el riesgo de pasarte la vida e incluso morir sin hacer nada de las cosas con las que una vez soñaste, y podría pasarte lo mismo que aquel hombre que pasó al frente de una tienda y al mirar la vitrina vio un traje hermoso, el traje lucia perfecto, el diseño era acorde con su estilo y el color era de sus colores favoritos así que se imaginó usándolo para una ocasión especial, entró a la tienda se lo probó y era justo su medida, ¡mejor imposible! pero al ver el precio decidió dejarlo para otro día porque recordó todas las cuentas que tenía por pagar a final de mes, y se dijo así mismo que quizás un día cuando el dinero le sobrara lo compraría; así que pasaba todos los días para ver el traje que compraría un día cuando tuviera suficiente dinero, hasta que un día, al pasar por la misma tienda, al ver por la vitrina, vio que el traje ya no estaba, preocupado dejó de lado las cosas que tenía por hacer esa mañana las cuales eran rutinarias y al ver al vendedor que lo atendió la primera vez, le preguntó que en dónde estaba el traje que se había probado hace algún tiempo, el vendedor no recordaba a qué traje se refería, hasta que el hombre con una gran ansiedad se lo describió e incluso le mostró el sitio donde estaba exhibido y que ya había sido reemplazado por otro. Entonces el vendedor recordó aquél traje: ¡sí! un hombre pasó ayer por la tarde y después de probárselo lo compró, le quedó tan bien que ni siquiera tuvimos que mandarlo al sastre, de hecho le quedó igual que a usted, aquella vez que entró a la tienda y se lo probó, el hombre respondió: de seguro era alguien rico, alguien sin problemas mayores. El vendedor le dijo: no, para nada, es más dijo que tenía muchas cuentas por pagar a fin de mes, pero dijo algo que me dejó pensando: vi el traje y era hermoso, me lo probé y me quedó a la medida... lo mejor es que me lo lleve, no sea que a alguien más le resulte tan atractivo como a mí y lo compre, haciendo así que para cuando yo vuelva y al no encontrarlo me lamente por no haber tomado la decisión a tiempo. Vi a aquel hombre tan decidido de querer comprarlo a pesar de ser un traje costoso, que no pude evitar preguntarle: ¿cómo hará para pagar las cuentas a fin de mes? Él respondió: bueno, supongo que tendré que trabajar horas extras, además, el fin de mes no ha llegado eso significa que tengo tiempo para trabajar las horas extras y así pagar mis cuentas más el traje, trabajaré lo que sea necesario pero no dejaré que el miedo por lo que pase en el futuro, sea más fuerte que lo que quiero y pueda tener en este momento, ¡que tenga que trabajar más es lo de menos! porque sé que valdrá la pena el esfuerzo.

Entonces aquel hombre apesadumbrado preguntó: ¿usted cree que podrían hacer otro igual? El vendedor le respondió: ¡oh, cómo lo siento señor! le explico todos nuestros trajes son exclusivos y no nos permitimos por ningún concepto repetir ninguna de nuestras creaciones, ya que para nosotros es muy importante que cada traje sea único en su estilo, y aunque bien es cierto que es un precio alto, también es cierto que eso se debe a lo exclusivo de nuestros diseños y a nuestros materiales que son de la más alta calidad, la calidad de nuestras creaciones están garantizadas, esa es la razón de su precio, precio que no muchos están dispuestos a pagar, pero no se sienta mal, tenemos muchos trajes, solo pruebe todos lo que quiera y lleve otro que le guste. Pero el hombre probo todos los trajes que pudo y ninguno le quedó a la medida como el que se había probado anteriormente, cuando le gustaba un modelo no le gustaba el color y si le gustaba el color no le gustaba el modelo. Esa mañana dejó la tienda con la tristeza de saber que por miedo, había dejado pasar su oportunidad.

Ahora bien, te pregunto: y tú, ¿vas a dejas pasar tu oportunidad?

domingo, 8 de febrero de 2015

Deber versus Pasión



Una te hace razonar y la otra te invita a soñar, por una estas obligado a cumplir, mientras que la otra te hace sentir vivo. La pregunta es, cuando la vida te coloque en la posición de decidir por una, ¿por cuál lo harás?. ¿Te decidirás por la prudencia y la seguridad que suelen ir de la mano con el deber?, ¿te decidirás por la pasión que suele ser desembocada y nos puede arrastrar si nos dejamos llevar por ella haciéndonos vivir aventuras, fracasos, desilusiones, risas y también llanto? Cuando descubres cuál es tu pasión, sentirás que sin ella la vida no tiene el mismo entusiasmo, y no pasará mucho tiempo para que te encuentres en dos caminos opuestos; uno te dice: arriesga, vive el momento, haz lo que amas... El problema de hacer lo que nos apasiona es que no hay garantías de que lo que hagamos, resulte en lo que esperamos y es precisamente ésta incertidumbre la que hace que el momento sea emocionante, porque el clímax de la pasión consiste en estar a la expectativa de lo que vendrá. Por otro lado, el deber te recuerda que tienes responsabilidades en las que puede estar involucrado tu entorno, y también te dice que si decides hacer lo que te gusta y apasiona, lo más seguro, es que te toque dar explicaciones poniéndote en una situación difícil. Es ahí donde muchos deciden dejar de avanzar y se ven a sí mismos dando pasos en reversa; las pasiones suelen ser muy personales y esto hace que sean entendidas solo por quienes las viven. Hay muchos tipos de pasiones pero a la que me estoy refiriendo es a esa que le da sentido a nuestra existencia y a su vez, puede hacer un cambio significativo en otras vidas, porque cuando descubres cuáles son las cosas en las que tienes habilidades y que con eso puedes ayudar a otros, no hay razones para ser egoístas y esconderlo, sino más bien sacarle todo el provecho que se pueda para así expandir nuestros horizontes cada día, ningún bien se disfruta solo. Compartir lo que tenemos hará que la abundancia reine en nuestras vidas y, por ende, marcará una diferencia en la vida de los que nos rodean. La pregunta es: ¿ya sabes qué es lo que le da sentido a tu vida?, ¿ya descubriste tu pasión? porque una vez que la descubres, ya no vuelves a ser igual, y, si aún no la has descubierto, búscala y no descanses hasta encontrarla y entenderás de lo que te estoy hablando.

Encontrar tu pasión, es igual a descubrir un tesoro, que te llevará a explorar tus talentos; si sientes que te faltan conocimientos para hacer bien lo que te gusta, entrénate, si te faltan emociones, búscalas, si te faltan modelos a seguir, busca a alguien que aunque no conozcas personalmente, te inspire admiración, y ponlo como un modelo a seguir, sin perder tu originalidad, si te sientes con desventajas por cualquier motivo, trabaja hasta convertirlas en ventajas; no esperes nada de nadie, pero siempre da lo mejor de ti. Cuando menos lo esperes, los que te rodean también te darán lo mejor de sí. A esto podemos llamarlo “provocando reacciones”, provoca, provoca todas las situaciones que sean necesarias, no esperes a que las oportunidades te toquen a la puerta, hazlo tu primero, podría continuar con una larga lista de las cosas necesarias para luchar por lo que te gusta, pero la mejor recomendación que puedo darte es cuidar de tu tesoro y al hacerlo, te aseguro que te armarás de lo necesario para continuar tu camino.

miércoles, 21 de enero de 2015

vivir por un sueño


Sentada en la arena a orillas del mar, sollozando un poco, viendo el ir y venir de las olas, a lo lejos se podían ver las nubes opacando al sol, haciéndole recordar que el verano estaba lejos y que el mostrarse brillando en todo su esplendor se le era permitido solo de vez en cuando. Cerré los ojos y me dejé llevar por el sonido de las olas rompiendo en el mar, podía sentir la fría brisa del invierno en mi cara, que a su vez, hacia flotar mi cabello, por mi mente pasaba un torbellino de pensamientos y entre todos había una pregunta recurrente, me preguntaba: ¿a dónde iban a parar los sueños?, ¿qué pasó con toda esa gente que soñó con comerse el mundo?, ¿qué pasó con los grandes inventos que por una u otra razón fueron a parar al cementerio de los sueños?.

El cementerio de los sueños es un lugar tan rico y tan pobre al mismo tiempo; ahí vi pinturas a medio terminar, libros que nunca encontraron un final, entre otros muchos inventos que de haber sido plasmados por sus autores, harían de este mundo un lugar mejor para vivir. Decidí caminar por él y entre los escombros vi rastros de lo que pudo haber sido y no fue, ahí escrito en un papel sobresaliendo entre los escombros, estaba la cura para el cáncer, la cual tenía grandes dosis de una vitamina comúnmente usada por las personas, seguí caminando y no muy lejos de ahí vi una máquina en forma de tubo, era transparente y dejaba ver el enjambre de cables que había dentro de ella, a través de estos enjambres se procesaba todo el dióxido de carbono que se encontraba en el combustible de los carros los cuales son expedidos continuamente por el tubo de escape al medio ambiente cambiando así, la composición del oxígeno y su función consistía en transformar todo este dióxido de carbono en un aire no contaminante. Seguí caminando, asombrándome por todo lo que descubría a mi paso y a unos cuantos metros de esta máquina vi una especie de rollo que sobresalía entre los escombros, parecía una especie de manual, estaba intacto, se conservaba en muy buen estado a pesar de que era notorio que llevaba mucho tiempo ahí, sin haber sido abierto, el polvo que tenía encima hacía notar el abandono del mismo, no me resistí, me intrigaba su apariencia, la forma en la que se veía intacto y al solo verlo me llené de curiosidad, tenía que ver qué se encontraba en esta especie de manuscrito así que lo tomé, era un poco más pesado de lo que yo me había imaginado. Lo abrí para leerlo y entre más y más leía, más y más me inspiraba, para mí era una invitación abierta a creer en lo imposible, rápido me di cuenta de que era el guion de una película, al parecer, el autor tenía una gran imaginación y un talento único, las ideas que ahí había eran para revolucionar el mundo, pero una vez más, había sido olvidado y dejado de lado. Me quedé ahí parada en frente de tan magistral obra y observándola detenidamente me dije: las personas que habitan el mundo no tienen idea de lo que este guion haría en sus vidas tan solo con leerlo. Abrí los ojos y vi los pocos destellos de sol que las nubes dejaban pasar, el sol se ocultaba cada vez más y la noche estaba por caer. La brisa cada vez era más fría, comencé a pensar en lo mucho que extrañaba el verano, son tantas las cosas que damos por sentando cuando las tenemos, que solo le damos valor cuando ya no están... También pensaba en el cementerio de los sueños y en que olvidé leer el nombre del autor de aquel fabuloso guion; el caer de la tarde hizo que la nostalgia me invadiera pero deseché este sentimiento apenas logré divisarlo; me pregunté: ¿qué sería de la vida de las personas que habían soñado todas esas cosas?, también me pregunte qué habría pasado con ellos si en vez de rendirse se hubieran atrevido a husmear un poco en su futuro, qué habría pasado con ellos si tan solo hubieran visto el impacto que tenía en la humanidad sus ingeniosos inventos, qué les habría pasado si en vez de sepultar sus sueños se fueran atrevido a navegar por ellos. Así que cerré los ojos nuevamente y el romper estrepitoso de las olas se hizo escuchar una vez más, la brisa a pesar de ser cada vez más fría no pasmó mis ganas de soñar despierta; de pronto me vi caminando por una calle un tanto solitaria, solo se veía una que otra persona caminando por ella, alzando la vista a lo lejos, se lograba ver en el tope de una de las torres, un reloj que se veía pequeño desde donde yo estaba pero pensé que si estando tan lejos lograba verlo, era porque era mucho más grande de lo que yo creía así que decidí llegar a él y así contemplarlo más de cerca, empecé a caminar en dirección a aquella torre hasta que en el camino una de las pocas personas que se veía caminando llamó mi atención, caminaba en sentido opuesto al mío y aunque no estaba muy cerca y caminaba despacio su andar era diferente a la de los demás, era un andar que denotaba aplomo, elegancia, caminaba con la seguridad con la que solo caminan los que han librado grandes batallas y que han aprendido que los errores son meros desvíos hacia el camino al éxito. Esto llamó poderosamente mi atención, tenía un gesto de confianza en la mirada y un aire triunfador que pocas veces había visto en otra persona. Ella fijó sus ojos en mí, en ese momento, no hicieron falta las palabras, así que solo sonreí, su semblante lo decía todo y su confianza me aseguraba que todo estaría bien y su disimulada sonrisa me invitaba a resistir un poco más... Pasó a mi lado dándome una palmada en el hombro y siguió caminando; me quedé a mitad de la calle, parada, viéndola irse hasta que le perdí el rastro. Abrí los ojos y ya era de noche, mis manos estaban heladas pero un sentimiento de determinación me invadió, sabía que aunque apenas empezaba la noche, el amanecer estaba muy cerca y que estas mismas olas que hoy rompían estrepitosas y embravecidas, por la mañana estarían calmadas con un sol resplandeciente sobre ellas, invitándome a vivir por un sueño, a vivir con pasión, porque soñar y vivir con pasión son la mejor forma de gastarse la vida.