miércoles, 4 de marzo de 2015

un granito de arena

Todo ser humano tiene el deber de aportar un granito de arena para hacer de este mundo un mejor lugar para vivir; mas que querer realizar una buena acción el aportar un grano de arena es una obligación que debemos asumir ante la vida, para de este modo agradecer el hecho de vivir. Entonces la pregunta a hacer es: ¿eres de los que se quejan cuando hay que hacer algo extra de lo acostumbrado o eres de los que preguntan qué puedes aportar? Y cuando tienes que hacer algo más, tu entusiasmo es causado por lo qué puedes obtener a cambio ó tu alegría se baza en que aunque no recibas nada a cambio, el simple hecho de hacer un bien y pintar una sonrisa en la cara de otros se traduce en tu mayor recompensa. Es tan sencillo como que puedes optar entre: la insastifacion de sentir que no estas dando lo suficiente y que deberías dar un poco más ó buscar solo tu propio bien. Por eso, un granito de arena de cada uno de nosotros es lo que necesita este mundo para que sea un sitio mejor en donde quepamos todos; sin importar la religión, raza, condición social
o económica de la cual pertenezcamos; ya que nuestro común denominador sigue siendo el de ser humanos y como parte de la humanidad deberíamos reflexionar en que tal vez es el momento de hacer como el niño que al ver las estrellas de mar muriendo en la arena las recogía una a una arrojándolas de nuevo al mar y cuando un hombre mayor que lo observaba le preguntó: ¿qué hacia perdiendo así el tiempo? porque la costa estaba llena de esa especie y por salvar a unas cuantas no haría ninguna diferencia entre las miles que morirían a orillas de la playa; a lo que el niño contesto: es cierto, no las podré salvar a todas, pero para ésta que tengo en mi mano si haré la diferencia y la arrojó al mar con toda la fuerza que pudo. Sólo digo que quizás es hora de ver a nuestro alrededor y fijarnos en dónde hay necesidad ¿qué falta a tu alrededor? Creéme, por mas mal que la pasemos a veces en la vida, siempre hay alguien que la esta pasando peor, alguien que necesita de nuestra ayuda, así no lo diga con palabras; hay veces en la que las condiciones gritan lo que las palabras silencian. Y como parte de la humanidad a la que pertenenecemos es nuestro deber el ayudarnos unos a otros.
Por mi parte, este es mi granito de arena y aunque no trabajo en las Naciones Unidas y tampoco pertenezco a una ONG, cada día despierto con el sueño de que al hacer lo que más amo, tal vez este aportando algo que vale la pena y aunque al igual que el niño no puedo salvar a todas las estrellas, el saber que para algunas, si estoy haciendo la diferencia es lo que me mantiene fuerte ante cualquier adversidad que pueda presentarse, porque solo ayudando al prójimo descubrimos nuestra propia riqueza y a su vez esto hace que veamos desde otra óptica nuestros problemas, cualquiera que estos sean. Entonces nos daremos cuenta que mas que ayudar a otros, lo que en realidad estamos haciendo, es ayudándonos a nosotros mismos.

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